Cuando el yo desaparece



Con unos tenis y short Adidas, sudadera Reebok, un balón Nike, una botella de agua ciel, eso era todo lo que llevaba conmigo y había en ese momento, meditando en una cancha de fútbol en la mañana después de correr, no llevaba tarjetas bancarias, dinero, lentes, reloj, celular, sin desayunar, estaba completamente solo, rodeado de la majestuosa naturaleza, sin reflectores, sin aplausos, sin personas que me recuerden lo bueno que soy, sin haber logrado nada, sin tener nada especial, sin estar haciendo algo para convertirme en eso que se supone que me voy a convertir, sin pensamientos, metas, deseos, expectativas, en ese instante puedo experimentar una enorme paz, plenitud, quietud, armonía, serenidad, sacralidad y beatitud  que hay dentro de mí, un estado de consciencia puro, donde por instantes el yo desaparece y me convierto en uno con la naturaleza, desaparece el observador, en ese estado de consciencia pareciera que lo tuviera todo, que mi vida es perfecta, que no tengo nada más que hacer para poder SER, que no necesito absolutamente nada más, que nada me hace falta, que no hay nada que lograr ni tener, solo puedo mantenerlo por minutos, imagino que algo similar experimenta/o el Dalai  Lama, Krishnamurti, Eckart Tolle, Thich Nhat Hanh, Ram Dass, solo que ellos experimentan ese estado de consciencia la mayor parte del tiempo y desde ahí la vida se ve maravillosa



Comentarios

Entradas populares de este blog

Niveles de Observación y de Consciencia texto

Disfrutando con carencias